Empieza la consolidación del edificio dañado por la dolina.

Las grietas de la fachada ya se han rellenado y se trabaja ahora en el subsuelo.

 

08/03/2008 C. S. P. 

El Periódico de Aragón.

 

Los trabajos de consolidación del edificio afectado por una dolina en Valdefierro ya han comenzado. Durante los próximos cuatro meses, los operarios de la empresa contratada se dedicarán a inyectar una capa de lechada fluida (de mortero y un material llamada ventolita) a quince metros de profundidad para reforzar el terreno sobre el que se asienta el inmueble.

De momento, se ha procedido ya a rellenar las grietas abiertas en la fachada del edificio por culpa del desplazamiento horizontal que se está produciendo en el edificio. Según los estudios realizados, se baraja como causa principal de ese movimiento del terreno una sima situada bajo el edificio. No obstante, otros informes estiman que el motivo se encuentra en el vaciado que se hizo de una parcela anexa cuando se construyó un centro comercial situado en la misma calle.

Independientemente de la causa, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 ordenó al Ayuntamiento de Zaragoza asumir el coste de consolidación del edificio de forma subsidiaria, hasta que se determine cuál es la causa y quién es en consecuencia el responsable que debe sufragar estos trabajos (más de un millón de euros).

Tal y como ya informó este diario, la orden del juzgado se produjo en respuesta a la medida cautelar solicitada por los cien vecinos propietarios del edificio. Los residentes denunciaron el desplazamiento del edificio y exigieron responsabilidades al constructor y al consistorio, al mismo tiempo que alegaron no poder asumir el coste de unos trabajos que debían acometerse de forma inmediata si no quería correrse el riesgo de hundimiento y colapso del bloque.

Apenas un mes después de conocerse la orden de ejecución de las tareas de consolidación, el ayuntamiento ha cumplido su parte y ha contratado a la empresa que debe acometerlos. Esta semana realizaron el acopio del material necesario y el jueves comenzaron a trabajar en el refuerzo propiamente dicho.

En el caso de que el consistorio no se hubiese hecho cargo de esta obra, cada uno de los cien afectados hubiese tenido que desembolsar 12.000 euros de su bolsillo. Además, de seguir pagando su hipoteca.