Diario de Teruel. Jueves, 3 de diciembre de 2009

 

El colegio Juan Espinal propondrá cambiar su nombre a Pierres Vedel

El acuerdo tomado ayer por el consejo escolar será trasladado a Educación.

 

 

P. F. / Teruel
El colegio Juan Espinal de Teruel propondrá cambiar su nombre por el de Pierres Vedel. Así lo decidió ayer el consejo escolar del centro educativo turolense. Después de barajar varias opciones, finalmente se optó por la del arquitecto francés que en el siglo XVI ideó la traída de aguas a la ciudad.

La decisión fue tomada por mayoría en el consejo escolar, formado por representantes de los padres, los profesores y el Ayuntamiento. Ahora, la decisión será trasladada al Departamento de Educación del Gobierno de Aragón.

El director del centro, Guillermo López, destacó la idoneidad del nombre teniendo en cuenta que el colegio es bilingüe en francés y que Pierres Vedel fue un arquitecto galo que trabajó en Teruel.

El cambio de nombre da cumplumiento a la Ley de Memoria Histórica, ya que Juan Espinal fue concejal del Ayuntamiento de Teruel e inspector jefe de Enseñanza Primaria, que participó en las purgas de maestros republicanos.

Como el Juan Espinal, ya ha cambiado de nombre el IES Ibáñez Martín de la capital y el colegio del mismo nombre de Utrillas, que han pasado a llamarse Vega del Turia y Villa de Utrillas, respectivamente. Ibáñez Martín fue un turolense, ministro de Educación en el franquismo. Por su parte, el pleno del Ayuntamiento de Teruel también aprobó el cambio de nombres de las calles con nombre franquista.

El nuevo nombre del colegio Juan Espinal tendrá que hacerse público en el BOA. Los otros nombres que se propusieron por la comunidad educativa hacían referencia a lugares y nombres emblemáticos de la ciudad.

Los Arcos

Pierres Vedel es conocido sobre todo por la construcción del acueducto de Los Arcos de Teruel, que forma parte de la traida de aguas que ideó para llevar agua desde la Peña del Macho hasta la ciudad de Teruel. También es autor de la iglesia de la Inmaculada de Santa Eulalia del Campo e intervino en la catedral de Albarracín, donde también vivió y fue enterrado.

Vedel intervino también en la torre mudéjar de San Martín con intención de corregir su inclinación.