Diario de Teruel. Sábado, 31 de octubre de 2009

 

CELEBRACIÓN DEL 80 ANIVERSARIO DEL PUENTE QUE UNE EL CENTRO Y EL ENSANCHE

El viaducto viejo, rebautizado en honor del ingeniero que lo ideó.

Dos placas recuerdan que desde ayer se llama Fernando Hué de la Barrera.

 

 

 

P. F. / Teruel
Viaducto Fernando Hué de la Barrera. Así se llama desde ayer el conocido como viaducto viejo. Un bonito regalo de cumpleaños para celebrar su 80 aniversario. Ocho décadas en las que se ha sido variante de nacional, conexión entre el Centro Histórico y el Ensanche de Teruel y paseo peatonal de generaciones de turolenses. Ahora, dos placas, una en cada uno de sus extremos, recuerdan al ingeniero que lo ideó. Ayer sus nietos y bisnietos, junto a las autoridades de la ciudad le rindieron homenaje.

Fernando Hué, nieto de Fernando Hué de la Barrera y también ingeniero de Caminos, habló en nombre de la familia y agradeció el homenaje del que estaba siendo protagonista su abuelo. Subrayó la “singularidad” que en su época marcó este puente, que “marcó un hito” entre otros motivos por el tamaño del arco que lo sustenta, “el más grande de esas características que se había levantado en España”, y por el empleo de hormigón armado, un material poco utilizado hasta el momento.

Recordó que el puente, que es propiedad del Ministerio de Fomento, era una variante de la carretera de Valencia que salvaba el paso por la cuesta de San Julián, dificultosa para los vehículos de la época, y subrayó su papel de “unión” entre el Teruel medieval y el Ensanche, por donde se produjo la expansión de la ciudad.