Generación de energía hidráulica mediante bombeo.


En 1955, la generación a través del agua aportó el 75% del total de la electricidad consumida en España. En 2009 la hidráulica tan sólo aportó un 10% de lo consumido.

Ahora las grandes eléctricas están dando un nuevo impulso a esta fuente de energía. Y lo hacen, principalmente, gracias al desarrollo de la tecnología del bombeo, que no es nueva.











Funcionamiento del bombeo

- Un depósito en altura a modo de embalse deja caer el agua que mueve la turbina y produce energía.

- El agua que ya ha sido aprovechada no se desperdicia, se deja en un embalse inferior.

- La empresa eléctrica aprovecha la noche y los bajos precios de la electricidad para consumir energía de la red general y elevar de nuevo el agua a la presa en altura, gracias al sistema de bombeo. Así, siempre hay agua disponible para producir energía independientemente del volumen de lluvias de la zona.

- La compañía no almacena directamente la energía, pero sí el agua que en sólo dos minutos puede volver a bajar y generar electricidad que se vende al sistema en momentos de alta demanda. La compañía recibe por esta electricidad un precio bastante más alto del que pagó por la electricidad que le permitió subir el agua al embalse durante la noche.

- El bombeo garantiza un sistema de respuesta más rápido para atender los picos de demanda. En dos minutos arranca el sistema y produce electricidad, frente a las centrales térmicas o de gas y a las nucleares, que no pueden estar paradas si quieren estar operativas, ya que tardan mucho en arrancar.

- Otra ventaja de esta fuente energética es el hecho de que con el bombeo no se consume agua, al ser un circuito cerrado y no depender de las lluvias. Es una fuente completamente renovable».

- El único pero que se podría plantear en España está ya amortizado. La construcción de una presa suele tener enfrente a las organizaciones ecologistas y los habitantes del entorno afectado, pero en España ya no se construyen embalses para explotación hidroeléctrica.