La misión ‘Rosetta’ nos proporciona información del origen del Sistema Solar”

El británico Kessler explica la ciencia que está haciendo la misión 'Rosetta', una de las operaciones más importantes de esta agencia, y lo que hará en el futuro


Alicia Rivera. El País, Villanueva de la Cañada 12 NOV 2014


El británico Martin Kessler, jefe de operaciones del Directorado de ciencia de la Agencia Europea del Espacio (ESA), en su despacho en el centro de la agencia en Villanueva de la Cañada (Madrid), está a la espera de los datos que deben ir llegando en las próximas horas del aterrizaje de la sonda Philae en el cometa 67P/Churyamov-Gerasimenko. “Tiene que aterrizar a una velocidad de un metro por segundo, como el paso humano, en un objeto celeste que viaja a 55.000 kilómetros por hora… ¿No es fantástico?”, dice Kessler entusiasmado. La sonda se ha separado esta mañana de la nave Rosetta y la operación de descenso tarda unas siete horas. Entre tanto, Kessler, habla de la ciencia que está haciendo esta misión y la que hará en el futuro.

Pregunta. ¿Por qué es tan importante de la misión Rosetta?

Respuesta. Es una de las misiones más ambiciosas que ha hecho la ESA y su importancia científica reside en el hecho de que nos puede proporcionar información acerca del Sistema Solar y sobre el origen del agua en la Tierra, que pudo llegar en los cometas. La nave en órbita del 67P/Churyumor-Gerasimenco supone el 80% de la ciencia de la misión, y Philae, el 20%. La primera nos ayuda a responder muchas preguntas científicas, pero la segunda va a realizar mediciones in situ, confirmando muchos datos del artefacto en órbita.

P. ¿Algo parecido a lo que hacen en Marte las naves en órbita junto con los vehículos de superficie como el Curiosity?

R. Exacto, lo ideal es tener las dos cosas.

P. ¿Por qué este cometa?

R. Cuando se formó el Sistema solar hace 4.500 millones de años, parte del material remanente, sobrante de los planetas que originaron está en los cometas, así que son reliquias del origen del sistema. Los planetas ahora están muy alterados por las transformaciones que han sufrido a lo largo de su evolución, mientras que los cometas no, ellos conservan el material original. En cuando a por qué 67P/Churyumor-Gerasimenco, es un compromiso entre su interés científico y las exigencias de ingeniería de la misión espacial en cuanto a viaje, etcétera.

P. ¿Hace falta realmente enviar una nave hasta allí? ¿No basta con observar estos objetos con telescopios?

R. Le doy solo un ejemplo: en las imágenes de este cometa tomadas con el telescopio Hubble su forma se apreciaba solo como una patata, no hemos visto que tiene dos lóbulos, como un patito de goma, hasta que no ha llegado Rosetta y lo ha fotografiado de cerca.




P. Son todos los cometas iguales como para poder extrapolar la información obtenida en uno a los demás.

R. No, no son todos iguales. Pero los científicos hacemos hipótesis que hay que comprobar y ahora con un cometa podemos comprobarlas y hacer nuevas preguntas y nuevas hipótesis. Así avanza la ciencia. Con Rosetta… sabemos tan poco de los cometas que cada día con Rosetta es una sorpresa. Y, a medida que se vaya acercando al Sol el cometa y la nuestra nave veremos cómo cambia ese cuerpo celeste. Es como tener un cometa ahí fuera, en el jardín pegado a la ventana, que podemos observar de constantemente.

P. Si el Philae aterriza bien esta tarde, ¿cuánto tiempo puede funcionar?

R. Lleva baterías cargadas para 60 horas de trabajo científico, que está planificado. Después, con sus paneles solares se deben cargar las baterías para seguir funcionando… hasta dos o tres meses, siempre y cuando no los cubra el polvo, o se caliente demasiado o le afecten los chorros de materia sublimada del cometa a medida que se acerca al Sol.

P. ¿Es preocupante el hecho de que no funcionen los pequeños cohetes que deberían empujarlo hacia el suelo en el momento del aterrizaje, como se ha comprobado esta madrugada?

R. Desde luego aumenta el riesgo de la operación. El Philae lleva arpones y tres dispositivos para atornillarse al suelo en el momento de tomar contacto con el suelo, pero para evitar la reacción, el rebote inicial, lleva esos pequeños cohetes que debían aplastarlo contra la superficie. Es un inconveniente, pero se ha decidido seguir adelante porque no se puede hacer nada, no podemos ir a repararlos.